Skip to content Skip to navigation

Idiomas

Pagos PSE

¿Cómo manejar una crisis financiera en tu empresa?

Las crisis empresariales son inevitables y, en ocasiones, aparecen sin dar previo aviso. Lo importante es que las reconozcas como situaciones que hay que asumir responsablemente, para convertirlas en oportunidades que mejoren el rendimiento de tu negocio. 

César Giraldo Prieto, coordinador del Grupo de Investigación en Finanzas, (GIFi), de la Universidad de Antioquia, afirma que los indicadores financieros, por ejemplo, permiten evidenciar si nuestro negocio va bien o si está presentando problemas: “Por eso es tan importante que los emprendedores se capaciten, así aprenden a localizar problemas y a dar soluciones”, comenta.

Es importante que veas tu negocio como un organismo que continuamente se enfrenta a nuevos retos, donde las crisis son parte normal del proceso. A continuación te mostramos los cuatro tipos de crisis más comunes en pequeñas y medianas empresas:

1. Crisis en la liquidez: cuando los recursos que generamos no son suficientes para la operación normal de la empresa. 

2. Crisis de financiamiento: cuando es necesario acudir a un crédito, si se están agotando los recursos propios de la empresa.

3. Crisis de liderazgo: se da cuando no se actúa oportunamente ante determinadas situaciones o no se toman las decisiones más adecuadas para el bienestar de la empresa.

4. Crisis de imagen: ocurre cuando, por alguna razón, la imagen de la empresa no es buena, bien sea por falta de gestión en publicidad y redes sociales, por no ofrecer un precio competitivo o por la calidad del producto o servicio que ofrece.

 

¿Cómo manejar las crisis cuando son de dinero?

Wilmar Alexander Castro, docente de finanzas en la Universidad de Antioquia, comparte las siguientes recomendaciones para reaccionar ante una crisis financiera:

Toma un registro histórico. Agrupa los ingresos, los costos y los gastos de tu negocio en un periodo de tiempo específico.

Compara los datos, identifica y clasifica los consumos más altos y más bajos, y analízalos de forma individual.

Pregúntate... ¿estos consumos son razonables? A partir de la respuesta, haz un diagnóstico de cada área para identificar fallas en los procesos que estén generando un gasto innecesario.

Busca soluciones con tu equipo y, si es necesario, con expertos en el tema.